Una automatización mantiene un proceso en marcha
Una automatización es idónea cuando existe un evento desencadenante que se repite en el tiempo y una secuencia lógica de pasos bien definida.
La inteligencia artificial entra en juego para interpretar texto libre, clasificar documentos o extraer datos no estructurados que una regla tradicional no puede procesar.
El resultado es un flujo de trabajo ágil y continuo que opera en segundo plano, liberando a tu equipo de tareas mecánicas y reduciendo a cero los errores por despiste.
Evento → reglas → interpretación necesaria → acción permitida o revisión humana → siguiente evento.