Por Óscar Navarro · Akutangulo · Publicado originalmente en · actualizado el
Las cookies del navegador son pequeños datos que una web pide al navegador que guarde. Cuando vuelves —o cambias de página— el navegador puede enviarlos de nuevo. No llevan chocolate, pero tienen una memoria excelente.
Sigue bajando: quedan migas
Las cookies no son virus
Una cookie es un dato, no un programa: no puede ejecutarse , instalar nada ni levantarse de madrugada para conquistar tu ordenador.
Eso no la vuelve invencible. Si alguien roba una cookie de sesión podría intentar hacerse pasar por ti. La culpa no sería de la galleta, sino del ladrón y de una seguridad con demasiadas migas.
No obstante, las cookies pueden ser bastante cotillas
Las hay útiles: mantienen una sesión, recuerdan el idioma o evitan que el carrito de la compra sufra amnesia. Otras permiten reconocer un navegador y relacionar visitas dentro de una web o entre varias.
Que una cookie no guarde tu nombre no significa que sea anónima. Un identificador puede acabar asociado a un perfil, intereses o actividad. La cookie es pequeña; la libreta que se construye con ella puede no serlo.
¿Cómo gestiono las cookies de mi navegador?
Desde los ajustes de privacidad puedes ver, permitir, bloquear o eliminar cookies. Borrarlas puede cerrar sesiones y olvidar preferencias; bloquear las de terceros suele ser menos dramático que declarar la guerra a todo el tarro.
La ruta cambia según el navegador. Porque ponerse de acuerdo habría sido demasiado sencillo:
En resumen
Las cookies siguen siendo una pieza normal de la web, aunque ya no están solas: también existen almacenamiento local, identificadores y técnicas de huella digital. Cambia la despensa; el apetito por recordar cosas permanece.
Las cookies necesarias permiten sesiones, carritos y preferencias. Las opcionales pueden medir audiencia, personalizar o seguir actividad. No hace falta aceptar todo por agotamiento: puedes elegir, borrar y volver a elegir. Eso sí, si borras la cookie que recuerda tu contraseña, no culpes después a la galleta.
Para quien cocina la web: las cookies de sesión deberían usar HTTPS y atributos como Secure, HttpOnly y SameSite cuando corresponda.